El tren y el ministro
Hace un siglo bien cumplido, en 1917, Antonio Ruiz, el hoy olvidado Azorín, tomaba el tren en la madrileña estación de Delicias rumbo a Galicia. “En la estación montamos en un tren largo, viejo y lóbrego. Lentamente comienza a andar el convoy. En la soledad, en la lentitud y en el silencio, nos disponemos a meditar; a leer un libro o un periódico. Las horas van pasando, iguales y monótonas; nuestro cerebro está lleno de los tableteos, chirridos y estrépito de este tren arcaico y pausado”. Este diario titulaba, estos días, en portada a cuatro columnas: “El AVE vuelve a ser una trampa para millares de viajeros en Galicia”. Los usuarios, atrapados en el tren o en la estación de Ourense, se consideran........
