Errar es de humanos
Decía Séneca que “errar es humano” y por tanto, si esto fuese así, uno podría concluir que “no errar será de no humanos”. Dos mil años después, esta premisa necesita una actualización y no porque haya dejado de ser cierta, sino porque ya empieza a haber quien, con cierta ayuda, podría ya no errar.
Durante siglos el hombre ha perseguido la perfección como quien persigue el horizonte: sabiendo que nunca llegará, pero convencido de que el camino merece la pena. Ahora resulta que la perfección nos la puede vender una máquina por suscripción mensual.
La inteligencia artificial escribe discursos, redacta contratos, resume libros, traduce idiomas, pinta cuadros y hasta compone canciones. Todo en cuestión de segundos. Sin tachones. Sin dudas. Sin esa pausa incómoda en la que uno mira al techo esperando que aparezca una idea salvadora. Es la victoria del procesador sobre la........
