El declive de una era
Sucedió sin que te dieses cuenta. Que escuchaste los ruidos raros al incorporarte. Onomatopeyas imposibles de traducir. Hmpf. Ansh. Las rodillas te avisan cuando llueve y las plantas de los pies ya no llegan a donde solían llegar.
Sin darte cuenta tu padre ya no viene a casa porque tengas algo que haya que arreglar. Las lámparas sin colgar, la luz del pasillo como si nunca hubiese existido. Te compraste un destornillador eléctrico pensando que también era taladro. De pronto hay una caja de cables por si acaso debajo de la cama y tienes que aprender palabras nuevas, bisagra, relé, diferencial, todo suena como una letra de El Diablo de Shanghai. Las ferreterías te dan miedo y te atemoriza la idea de pagar siempre de más en el taller del Juan.........
