En bici por la boscosa contorna
Un mayo que marceó, en las postrimerías se plantó en el más riguroso de los estíos, para entrar en junio con parecido brío. Con este panorama salir a pedalear, para mañaneros madrugadores.
Uno, modesto y asistido de eléctrico motor, pedaleó por la más penumbra que claros, amparado del ardiente sol por la tanta explosión arbórea surgida de otoñales y primaverales lluvias donde los gigantes vegetales han experimentado como un estirón y aumento de follaje, de lo que beneficiarios los humanos y los canoros pájaros. Auténticos túneles vegetales por los que apenas se filtran solares rayos te van amparando en el mismo camiño de Barbadás y en metiéndote en el lugar del Rosal ya carballos, pinos, fresnos, abedules y algún castaño al despiste te van cubriendo como por un túnel hasta el despeje de Sobrado do Bispo donde pasarás por Alén, A Viña, sí con algún vecino al fresco y con operarios en restauración de media docena de casas. Son las 6 de la tarde; más a esta hora, si pedaleas por debajo de 12........
