Caso Samsung, ¿autosabotaje?
Parece increíble que, tras negociar durante casi dos años, la multinacional surcoreana que encabeza Roh Tae-moon no haya resuelto sus abultados adeudos fiscales derivado de la insistencia de mantener a Liébano Sáenz Ortiz como supuesto operador político en sus asuntos tributarios fiscales; a estas alturas ya no puede explicarse como un simple error de estrategia. Podría tratarse de algo más serio, entre una combinación de ceguera deliberada, intereses cruzados y la posibilidad —cada vez más comentada en círculos financieros y gubernamentales— de un autosabotaje en la firma que aquí lleva Thomas Yun.
Para nadie son secretas las tronantes declaraciones del expresidente Ernesto Zedillo durante su reaparición pública y el debate que ha sostenido con Claudia Sheinbaum en torno al Fobaproa y Aguas Blancas…, en tanto que volvió a trascender que su exjefe de Oficina de la Presidencia, Sáenz Ortiz, intenta desde hace tiempo acercarse, por vías formales e informales, a actores de la Cuarta Transformación y del actual Gobierno federal para destrabar adeudos fiscales multimillonarios arrastrados desde la administración pasada.
Dada la magnitud de esas controversias —que se encuentran en distintos frentes legales y administrativos— la resolución exige interlocución política real, credibilidad institucional y conocimiento profundo del nuevo equilibrio de poder en México. Y tampoco es secreto que para el régimen morenista, Liébano Sáenz es un personaje políticamente tóxico. Por ello,........
