Fuego cruzado
Sectores del ala más dura del conservadurismo estadounidense —me dicen fuentes del más alto nivel— han redoblado su ofensiva política y mediática en México y Estados Unidos para mantener viva la narrativa que asocia a políticos mexicanos con el crimen organizado… pero detrás de esa operación hay una apuesta concreta: el 3 de noviembre.
No se trata únicamente de desacreditar a determinados actores públicos mexicanos, sino de alimentar un discurso funcional a la agenda de Donald Trump y de los grupos que lo respaldan. Ello, porque en la lógica de estos sectores, México se ha convertido en una pieza central del debate sobre seguridad, migración y combate al narcotráfico... y eso pesa en votos.
Y sí, la apuesta es clara: convertir esos temas en combustible electoral rumbo a los comicios de medio mandato en noviembre próximo y fortalecer la posición republicana en la disputa por el control de los 435 espacios de la Cámara de Representantes y la reconfiguración del Senado americano con la elección de un tercio de sus 100 integrantes.
La CNTE amenaza a los medios de comunicación
Me comentaron anoche fuentes diplomáticas que se han identificado más objetivos en esa estrategia y tienen que ver con la necesidad de fortalecer a los cuadros alineados con la visión del presidente Trump y que buscan una de las candidaturas del Partido Republicano para contender por las gubernaturas que también estarán en juego el 3 de noviembre próximo.
Además, es posible que en la boleta que tengan los electores estadounidenses incluya elecciones para representantes estatales, cargos judiciales y otros cargos locales. Además, podrían aparecer en la boleta importantes propuestas........
