Crujir a impuestos no es política social
La última oleada sobre los costes laborales que ha elaborado el INE sitúa el gasto medio mensual en cotizaciones sociales que paga el empresario por cada trabajador por encima de los 800, es decir, un incremento de la presión impositiva en este rubro del 35 por ciento desde que gobierna Pedro Sánchez, no sólo inferior, por supuesto, a la subida media de los salarios, sino que recae con mayor severidad sobre los autónomos y las pequeñas y medianas empresas. Esta situación, letal a medio plazo para la buena salud económica de un país, podría tener alguna virtud si, al menos, hubiera contribuido a reducir el déficit de la Seguridad Social de manera eficaz, pero la realidad es que este sobreesfuerzo fiscal, que machaca a las clases medias trabajadoras, apenas supone una gota de agua en el enorme pantano........
