El voto ya no es igual
No fue un error logístico. Fue algo más grave: el momento exacto en que el voto dejó de ser igual para todos. Mesas que no abren, material que no llega, electores que esperan y se van. Y, al mismo tiempo, tendencias circulando como si el proceso ya estuviera definido. Ahí se rompe todo. Porque mientras unos votaron a ciegas, otros votarán sabiendo quién va ganando. Y cuando el ciudadano decide con esa información, el voto deja de ser libre.
No es teoría, es sentido común jurídico. Se podrá extender el horario, reponer material, improvisar soluciones de última hora. Pero hay algo que no se puede rehacer: la formación libre de la voluntad del elector.
Ese daño es........
