El acuerdo del agua
Los acuerdos firmados esta semana entre México y Estados Unidos para el manejo del agua en toda la zona limítrofe, que ampliaron el firmado en 1944 por otros cinco años, son una pieza clave en las relaciones bilaterales y en la complementariedad económica entre los dos países, alcanzados luego de varios meses de controversias porque, como en muchos otros temas, el gobierno de López Obrador no había cumplido con los compromisos adquiridos en la materia.
Tuvo que llegar una durísima reclamación diplomática de la Casa Blanca para que ambos gobiernos se sentaran a negociar y se alcanzara este acuerdo, con un papel protagónico en la negociación del canciller Juan Ramón de la Fuente y el secretario de Estado, Marco Rubio.
El principal instrumento que regula el uso compartido de agua entre nuestra nación y Estados Unidos es el tratado de aprovechamiento de las aguas de los ríos Colorado y Tijuana y del río Bravo (conocido como Tratado de Aguas de 1944), que entró en vigor en 1945, como parte de la estrecha cooperación entre ambos países.
Básicamente, establece que México debe entregar a Estados Unidos agua del río Bravo (río Grande, lo llaman del otro lado de la frontera) y que el país vecino debe entregar agua del río Colorado a México. Una Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA o IBWC) supervisa su cumplimiento. Este tratado ha funcionado eficientemente........
