El quinqué
El quinqué, junto con el candil, fue la lámpara que iluminó las noches de mi infancia desde el instante mismo del nacimiento una oscura tarde de noviembre. Fuera nevaba y los españoles estaban en guerra. Fue un objeto imprescindible en las casas de los pueblos hasta que llegó la luz eléctrica a mediados del siglo pasado. Su utilidad se prolongó aún un tiempo hasta que la electricidad dejó de ser intermitente e insegura. Después se convirtió en objeto decorativo. A mi memoria viene la imagen del anciano tío Marcos, nuestro vecino, envuelto en su vieja manta de cuadros, cruzando bajo la nieve, de noche, de su casa a la majada en la esquina de........
