Suscrito a la resistencia
Conforme los avances tecnológicos se suceden, y el mundo progresivamente completa su metamorfosis de lo analógico a lo digital, los formatos físicos de la multimedia que consumimos empiezan a desvanecerse lentamente, hasta verse rezagados a tiendas de segunda mano que, con precios irrisorios en su mayoría, intentan rascar los últimos pesos que se les puedan extraer. En su lugar se vienen imponiendo modelos mensuales de pago por suscripción para el acceso a sus sucedáneos modernos. Una tendencia que ha fagocitado a casi toda la industria cultural y frente a la cual los libros parecen ser la última frontera capaz de aguantar impertérrita su avance. Pensémoslo así: varios de los principales artefactos que hace un par de décadas solían contener el entretenimiento que........
