Once Caldas: A Dayro Moreno los goles y los años le sonríen
A un mes, o menos, de los 41, a Dayro Moreno los años le sonríen. Lo rozan, lo saludan y pasan de largo. Ni se aflige ni le estorban, le resbalan.
Hoy juega poco, corre menos, es suplente, pero siempre está en lo suyo, el redentor que saca de las afugias a su equipo.
A su mejor estilo, dominante en el área. El gol lo quiere y él quiere el gol. Es una medicina reconfortante para los aficionados.
No es el eje del juego. Hace meses dejó de serlo. Ya no explota los balones largos, ni contragolpea. Lo........
