El Once Caldas, fútbol y un café...volvió la calma
El Once Caldas no fue arrollador ni bullicioso en su triunfo. Fue algo mejor: efectivo, serio y práctico. Virtudes suficientes para reordenar la tabla de posiciones a su favor e instalarse con autoridad entre los clasificados.
Liquidó a Fortaleza con superioridad incuestionable en el trámite.El regreso a la escena competitiva, después del terremoto, lo mostró de nuevo con rapidez en sus maniobras, activo por las bandas, incisivo, macizo y galopante. Intenso en los duelos y deseoso de triunfo.El blanco tuvo más trámite que el rival. Más fútbol.
Nunca jugó condicionado, a pesar de la derrota parcial del primer tiempo. Aquel tropiezo nació de un parpadeo en las marcas medulares........
