Prométemelo, mamá
Desde este espacio de opinión hemos sostenido que la escuela nos habla, y que escucharla debe ser una actitud permanente. Nos habla por medio de sus profes, sus estudiantes, sus padres de familia y, en general, de toda la comunidad educativa. Sentir sus pálpitos, escuchar sus voces, interpretar sus tensiones y, en suma, “tomarle el pulso” a la escuela diariamente se convierte en una tarea apremiante para la dirección escolar, y asimismo en un elemento de gran importancia para la orientación estratégica.
Esto, evidentemente, no se puede hacer desde el encierro de una oficina. Creo que allí radica, en buena parte,........
