menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Humberto García Larralde: Etiquetas políticas y la promoción de conflictos de odio

16 0
19.06.2025

El mundo es hoy testigo de conflictos violentos cebados en odios, incitados por líderes inescrupulosos para apalancar su conquista del poder y su permanencia en él. Con prédicas maniqueas, soliviantan las pasiones contra quienes erige como enemigos, apelando a resentimientos, prejuicios y ansias de venganza incubados en la población. Amenazan con socavar las instituciones que fundamentan la democracia liberal de algunos países. Internacionalmente alimentan terribles guerras que terminan masacrando civiles. El análisis político suele identificar tales prácticas con líderes populistas.

Preocupa el inicio de la gestión de Donald Trump como presidente de EE.UU. Obstinado en poner a prueba las instituciones que acotan su poder, desafía abiertamente el régimen federal democrático de derecho y la independencia del poder judicial que lo tutela. Desconoce derechos de personas procesadas –caso de los crueles procedimientos de deportación con que son atropellados muchos inmigrantes, sin fórmula de juicio—y sus asesores exploran cómo deshacerse del habeas corpus. Pretende anular asignaciones presupuestarias aprobadas por el congreso para financiar iniciativas con las que no simpatiza, como las prerrogativas que han venido disfrutando universidades e instituciones independientes para el cumplimiento cabal de sus funciones.

Ante protestas en Los Ángeles por las redadas indiscriminadas de quienes tengan alguna pinta de ser inmigrante, pasa por encima del gobernador de California, amenaza con meterlo preso si se interpone y se arroga el control directo de la Guardia Nacional acantonada ahí. Envía a los marines como refuerzo para aplastar lo que llama una “insurrección”. Hace poco, lo hizo también a Florida, Luisiana y Texas. Invoca etiquetas descalificatorias como justificación: ¡“son invasores criminales sembrando anarquía”! Nada que ver con ciudadanos ejerciendo su derecho de protesta pacífica. Por supuesto que, atizadas por esta escalada, era previsible que algunas degenerasen en violencia, felizmente, pocas. Le hicieron el juego a su discurso polarizador. No hay que olvidar que ganó las elecciones prometiendo como bandera deportar, masivamente, a........

© La Patilla