Encanto…
Hay una película que, después de este terremoto, parece haber anticipado lo que estamos viviendo: Encanto. Al final, la casa de los Madrigal se derrumba. Pierden sus cosas, sus recuerdos, el lugar donde transcurrió buena parte de su historia. Pero no pierden lo más importante: permanecen unidos. Porque una casa puede derrumbarse; un hogar, cuando hay amor y familia, permanece.
Entonces aparece todo el pueblo. Llegan los vecinos, cada uno con lo que tiene, dispuestos a ayudar a levantar de nuevo la casa.
Porque eso es Colombia.
Por lo general, las noticias y las redes sociales nos muestran la peor cara del país: las mafias, los contratistas que se roban los recursos públicos, los grupos armados y el bandido de la esquina esperando a su próxima víctima. Todo eso existe y hay que combatirlo. Pero esa no es mi Colombia.
Bastaron unas pocas horas después de la tragedia para que apareciera el verdadero país. Lo hemos visto en las calles, donde los vecinos han salido a remover escombros........
