Días de verano
Dos jóvenes pasean en vernao / Ferran Nadeu
Es curiosa esta sociedad en la que vivimos; de pronto el calendario astronómico nos obsequia con un fenómeno natural extraordinario y muchos, o casi todos, hacemos el hueco en nuestro tiempo para encontrar el momento, parar, observar, admirar y meditarlo.
Seguramente eso es lo que a muchos nos ha ocurrido con el eclipse del pasado miércoles. Un fenómeno de naturaleza pura, que encontró -insisto- nuestro tiempo. Un fenómeno que suscita a su vez la pregunta de ¿cuánto tiempo dedicamos a encontrar ese momento, con la naturaleza o sin ella de por medio, para pararnos, observar, admirarnos, meditar y concluir por donde va nuestra vida?
Lejos de ser una cuestión........
