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Cuatro sillas para una guerra

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19.03.2026

Imagen de archivo de misiles lanzados en la Guerra en Oriente Próximo. / Europa Press

Un filósofo, una historiadora, un analista geopolítico y una cristiana de base dialogan sobre lo que realmente esconde el ruido de los misiles.

Marzo de 2026. En una terraza de la hermosa ciudad de Salamanca, mientras los telediarios muestran explosiones en Irán y escombros en Gaza, cuatro personas conversan. No se conocen de nada. Les han sentado juntas para intentar entender qué demonios está pasando en el mundo.

1. El filósofo: la s preguntas que nadie quiere hacer

Javier tiene 60 años, ha leído casi todo sobre las últimas guerras y ya no le impresionan los discursos oficiales. Bebe despacio y lanza la primera cuestión:

— ¿Alguien puede explicarme qué tienen en común Ucrania, Gaza, Venezuela e Irán? Porque si miramos las banderas, son guerras distintas. Pero si miramos por debajo de la mesa...

—Llevo años preguntándome si las guerras, mayormente del siglo XXI, sirven para algo. Los antiguos creían que podían ser justas. Los modernos pensaban que eran la continuación de la política. Pero hoy... Hoy tenemos dos millones de bajas en Ucrania para mover el frente unos kilómetros (cita algunos datos). Tenemos Gaza arrasada y Hamás sigue ahí. Tenemos amenazas contra Irán mientras el petróleo sube. La pregunta filosófica es: si la guerra ya no sirve para ganar, sino solo para destruir, ¿cómo seguimos llamándola "guerra"? ¿No deberíamos llamarla simplemente "matanza industrial"?

Señala el móvil sobre la mesa.

—Todo esto que usamos, los minerales, las baterías, los misiles que caen sobre civiles... ¿Alguien cree que las guerras son por ideas? No. Las ideas son el envoltorio. El contenido es otro.

2. La historiadora: los números que duelen

Carmen tiene libreta y memoria de archivo. Es periodista. Lleva años documentando conflictos y ya casi no necesita apuntes.

—Javier tiene razón con........

© La Opinión de Zamora