Cuaresma y Salamanca II
Cuaresma y Salamanca II
Tentación de la montaña vacía: el poder sin pueblo
El desierto es un lugar de espejismos. En el relato de las tentaciones de Jesús, el diablo no ofrece agua ni pan en la segunda emboscada, sino algo más intoxicante: el poder político. "Todo esto te daré si postrado me adoras", dice el texto, mostrando todos los reinos del mundo desde una montaña imaginaria. Es la promesa del atajo: la autoridad sin el costo de la legitimidad, el dominio sin el molesto estorbo de los principios, el poder sin pueblo.
Esta escena, leída en clave laica, no habla de demonios con cuernos, sino de una pulsión humana permanente: la idea de que el fin justifica los medios y que el poder se conquista mejor si se pacta con las maquinaciones del oportunismo. La "adoración" que se exige no es un rito religioso, sino la sumisión a la lógica del dominio sin contrapesos: aceptar que el poder es un fin en sí mismo, y no una herramienta para el bien común.
1. La Escuela de Salamanca: el poder como servicio
En 2026 se cumple el quinto centenario de la cátedra de Francisco de Vitoria en la Universidad de Salamanca, fecha fundacional de una corriente de pensamiento que revolucionó la concepción del poder político. Los maestros salmantinos afirmaron que todos los seres humanos poseen una dignidad intrínseca que ningún poder puede vulnerar. Frente a las teorías que atribuían a los reyes un poder otorgado directamente por Dios, defendieron que el poder reside originariamente en la comunidad, en el pueblo, que lo transfiere al gobernante mediante un pacto. El gobernante no es un señor, sino un administrador del bien común.
Montesinos y Las Casas: la palabra contra el abuso
Fray Antonio de Montesinos, en su sermón de 1511 en La Española, lanzó una pregunta que aún retumba: "¿Con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre a estos indios… ¿Estos, no son hombres?". Fue la primera voz que se alzó contra los poderosos para recordarles que su autoridad tiene límites........
