Pagamos por trabajar
Un establecimiento de la franquicia de comida rápida McDonalds. / Europa Press
Llegamos a la gasolinera, utilizamos una manguera con productos altamente inflamables sin pestañear, llenamos el depósito, y por si faltaba algo, nos cobramos nosotros mismos.
Pero aquí no termina ni mucho menos nuestra aportación a que los ricos sean cada vez más ricos y nosotros más pobres, y lo que es peor, más gilipollas.
Cargamos muebles, te los vuelves a cobrar tú mismo, lo transportamos y los subimos a nuestras casas sudando la gota gorda, y todavía falta lo peor, de repente te conviertes en montador de muebles, y si te falta un tornillo o una pata está deteriorada, no vienen y te la reponen, sino que........
