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Yehudi

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30.05.2026

Hace unas semanas se celebró en Viena el Festival de la Canción de Eurovisión, protagonizado por el boicot de algunos países, como España, en protesta por la participación de Israel tras la invasión de la franja de Gaza. Como en otras ocasiones y también como con otros países, se produjo un debate internacional entre quienes consideran necesario vetar la partición de naciones sobre las que pesan graves acusaciones de violación de los derechos humanos y los defensores de que la música debe servir para unir a los pueblos.

Menuhin fue un violinista comprometido con multitud de causas justas. Sus padres se habían conocido en Palestina y se habían reencontrado en Nueva York, donde se casaron. En 1916 nació su hijo, al que llamaron Yehudi, que significa ‘el judío’, para que nadie tuviera la menor duda sobre su origen. Se mudaron a San Francisco, donde Yehudi, con sólo tres años, asistió a un concierto y quedó impresionado por el violín de Louis Persinger, que llegaría a ser su profesor. Su escolarización duró un único día. Su madre advirtió su aburrimiento, por lo que recibió su educación en casa, centrada en la música y en el aprendizaje del violín. Tras trasladarse a Europa, Menuhin tuvo otros dos grandes mentores: George Enesco y Adolph Busch. Menuhin, de niño, ganaba por concierto diez veces más que este reputado........

© La Opinión de Murcia