Unanimidad sin criterio
Ginés Serrán, autor de las esculturas del Puerto de Málaga / La vida moderna merma
No deja de sorprenderme, y no en el buen sentido, cómo una ciudad que durante años ha trabajado con paciencia, criterio y altos estándares culturales, puede encontrarse, de repente, al borde de ejecutar un proyecto que raya en el absurdo más extremo. Me refiero, claro, al intento de instalar en la entrada del Puerto de Málaga un conjunto escultórico monumental de proporciones desmesuradas que, si algo no consigue, es integrarse con elegancia y sentido en el perfil urbano de nuestra ciudad.
El hecho de que estemos hablando de la instalación -por ahora pactada tan solo por seis meses, aunque la intención original era mucho más larga- de dos colosales figuras de Neptuno y Venus con sus correspondientes pedestales, leones y demás aderezos, en el acceso principal al recinto desde la Plaza de la Marina, nos sitúa ante un debate que va mucho más allá del mero gusto estético.
Resulta chocante observar que, a estas alturas, la mayoría de voces políticas se rasguen las vestiduras ante lo que califican como una aberración estética o un despropósito visual. Pero lo verdaderamente desconcertante es que nadie dijera nada antes. Y es que hemos podido saber que este proyecto venía siendo conocido desde hace tiempo, que se tramitó con aprobaciones institucionales e incluso fue respaldado de forma unánime por el Consejo de la Autoridad Portuaria, órgano en el que estaban representadas diversas administraciones. Es decir, quienes hoy muestran sorpresa y desaprobación eran, no hace mucho, parte de quienes dieron luz verde, sin objeción apreciable, a algo que hoy provoca críticas por doquier.
Parece que en nuestra ciudad existe una regla no........
