menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Tócate los tocones

20 0
06.09.2026

NIños de La Paz dejan sus mensajes en el tocón del ficus de La Paz, talado esta semana. / L.O.

Málaga ha descubierto una nueva modalidad de luto. Ya no hace falta que muera una persona. Basta con que talen un árbol. Entonces aparecen el crespón negro, los mensajes de despedida, las concentraciones, los vídeos solemnes y los corrillos de personas cogidas de la mano alrededor del tocón. El pésame ya no se da a la familia. Se escribe directamente sobre la madera.

Al ficus de La Paz le han colocado fechas, le han agradecido los servicios prestados y le han dedicado recuerdos sentimentales. Sobre el tronco quedaron evocaciones de su sombra, de los primeros besos vividos bajo sus ramas y del lugar que ocupaba en la historia del barrio. A lo mejor el que ha abrazado al árbol lleva nueve años sin hablarle a su hermana. Pero da igual. ¿Y del árbol quién se ocupa, eh? Solo faltaban la esquela en el periódico o una corona de flores -lo que habría supuesto un giro argumental espectacular-.

El repertorio ha sido completo. Pancartas, cánticos, vídeos en las redes sociales y la palabra imprescindible para que ningún majarón se quede sin bautizar cosas. Arboricidio. Ahí lo llevas. Ya no se tala un árbol. Se perpetra un crimen vegetal. La motosierra deja de ser una herramienta y se convierte en un arma homicida. Y el Ayuntamiento, por supuesto, pasa automáticamente a estar dirigido por una banda de leñadores sedientos de savia. El día que vean cómo cortan las alcachofas de la mata verás tú el disgusto.

Protesta vecinal en La Paz por la tala de un ficus

Hay, sin embargo, un pequeño detalle que estropea bastante el relato. El ficus se había partido por la mitad unos días antes. No es una interpretación política ni una conjetura elaborada en algún despacho municipal. Se partió por la mitad. Ocurrió. Durante la noche del domingo anterior. Varias ramas enormes cayeron sobre una plaza peatonal por la que pasan vecinos continuamente y en la que juegan niños. Instantes antes, una mujer había caminado........

© La Opinión de Málaga