Javier Argüelles, el orgullo asturiano de la medallista olímpica en esquí de montaña: "Su recuperación ha sido de película"
Javier Argüelles, el orgullo asturiano de la medallista olímpica en esquí de montaña: "Su recuperación ha sido de película"
"Somos optimistas, aunque estamos serenos, con la final del relevo: Ana sigue al alza y Oriol es una bestia, creo que va a hacer una demostración histórica"
Asturias se alía en Milán-Cortina: Javier Argüelles y Marcelino Torrontegui posan juntos en la nieve.
Gijonés del barrio de La Arena, hijo de Esteban Argüelles, uno de los fundadores del Patronato Deportivo Municipal de Gijón y responsable principal de haberle metido el veneno del deporte en el cuerpo, Javier Argüelles está disfrutando como nunca, a sus 42 años, de la experiencia en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina. Es el entrenador de Ana Alonso, medallista de bronce en esquí de montaña después de haber superado en tiempo récord, y sin pasar por quirófano, las múltiples lesiones provocadas por un atropello. "Ha sido una recuperación de película", asegura Argüelles, que admira el pundonor de su discípula mientras saborea los frutos de un trabajo meticuloso y callado realizado durante años. Este sábado tendrá la oportunidad de sonreír de nuevo: Ana Alonso y Oriol Cardona, oro en la prueba individual, parten entre los máximos favoritos a sacar un nuevo metal en el relevo mixto. "Son dos animales hambrientos, quieren más", avisa el técnico gijonés, que cruza los dedos para que la exposición mediática de las medallas olímpicas sirva para relanzar estas modalidades minoritarias.
-¿Quién es Javier Argüelles?
-Me crié en Gijón, con padres de la Cuenca. Mi padre era Esteban Argüelles, de la segunda promoción INEF de Madrid, la generación que democratizó un poco el deporte en España. Fue uno de los fundadores del Patronato Deportivo Municipal. Él, la familia, fueron los que me iniciaron en la nieve, aprendí a esquiar con los esquís al hombro en el puerto de Tarna. Mi padre era profesor y murió en Formigal en la nieve, con los alumnos, una cosa un poco triste. Yo tenía 14 años entonces. Creo que igual por eso tuve siempre una fijación por el esquí, aunque nunca competí ni nada.
-Pero practicó varios deportes...
-Sí, mi familia fue deportista de toda la vida. Curiosamente, nunca competí en esquí, pero practiqué balonmano, hice atletismo y fútbol: estando en el Arenal me fichó el Sporting y jugué allí en cadete y juvenil. Imagínate lo que era para un guaje de Gijón que le llamara el Sporting. Allí estaban Eloy Olaya, Gerardo Ruiz, que había sido compañero de mi padre... Tuve que dejar el fútbol........
