menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Desterrados de la Cuba terminal: el cubano que lloró al ver las estanterías de los supermercados en Asturias

13 1
23.01.2026

Un coche pasa por delante de un mural en la ciudad cubana de Matanzas. / Efe

Marcos Palicio

La primera vez que entró en un supermercado en Oviedo, y vio la abundancia en las estanterías llenas, Roberto rompió a llorar. Roberto (nombre ficticio) es cubano, lleva apenas tres meses viviendo en Asturias y aquel día le vino el recuerdo de sus padres, de los hermanos y la familia que dejó en la Cuba pobre de las necesidades. Lloró. “Nunca había visto tanto desarrollo, tanta comida, tanta educación y tantos autobuses que pasan cada media hora… Me conmoví mucho al recordar el hambre y la necesidad tan grande que hay en Cuba”, confiesa. “Me acordé de mi familia y lloré muchísimo”.

Sus lágrimas de emigrante desterrado quizá definan mejor que las palabras el momento “crítico”, “tenso” y “muy duro” que dice que vive una isla maltratada en la que cada vez falta más de todo lo básico a medida que crecen por todas partes el miedo y la incertidumbre. El diagnóstico, “peor que nunca”, que pronuncia ahora Roberto encuentra asiento en la denuncia de que “cada día se recrudece más el enorme bloqueo que avasalla al país e impide el acceso a insumos, a medicinas o a alimentos”. No queda otra, en esas circunstancias, que buscar alternativas en la solidaridad y la amistad de terceros países, señala, pero el agujero es inmenso. “No da”.

El que lo cuenta tiene fresco el recuerdo de lo que ha dejado atrás. Roberto se instaló en España hace sólo tres meses después de tres años de trámites para que su pareja, con ascendencia canaria, obtuviese la nacionalidad española gracias a la “ley de nietos”. Eligieron Asturias porque aquí viven unos primos y están bien, salvo por el lastre del recuerdo y la conciencia de todo lo que está........

© La Nueva España