Marcos Martínez, de 27 años, está al frente de un restaurante y hotel en Los Oscos que da trabajo a 12 personas durante todo el año
Marcos Martínez, de 27 años, está al frente de un restaurante y hotel en Los Oscos que da trabajo a 12 personas durante todo el año
El joven ha cogido recientemente las riendas de Casa Pedro, uno de los templos de la hostelería de Santa Eulalia de Oscos desde hace tres décadas, pese a su rechazo inicial: "No quería dedicarme a esto, porque mis padres echaban muchas horas"
El negocio familiar no solo atrae visitantes a la comarca, sino que también contribuye a fijar población en la zona: "En un pueblo como este, por pequeño que sea el negocio, da vida y empleo"
Respeturismo: Casa Pedro Los Oscos
Tania Cascudo / Amor Domínguez
En el corazón de la Reserva de la Biosfera Oscos- Eo, en el extremo occidental de Asturias, hay un negocio hostelero que resiste los 365 días del año y que da trabajo a 12 personas, que en temporada alta llegan a ser más. Está en Santalla, capital de Santa Eulalia de Oscos y su nombre es Casa Pedro, considerado uno de los templos de la hostelería de la comarca.
Este bar, restaurante y hotel rural cumplió 31 años el pasado 2 de junio. Pedro y María del Mar lo levantaron en 1995 "sobre un campo lleno de manzanas", que ha dado sus frutos. No solo atrae a turistas de toda Asturias y España, sino que se ha convertido en un agente clave para dinamizar y fijar población en los Oscos. "En un pueblo como este, cualquier negocio, por pequeño que sea, da vida y da trabajo. De Casa Pedro vivimos hoy doce personas. Unos están a jornada completa y otros a media, pero son doce personas dependiendo solo de este restaurante y hotel. En verano la mayoría pasa a jornada completa e intentamos buscar a alguien más para cubrir descansos", afirma su gerente, Marcos Martínez Fernández. Un éxito rotundo. Y eso sin contar los beneficios indirectos que genera en otros negocios del concejo.
Marcos, de 27 años, representa la segunda generación de Casa Pedro y acaba de coger las riendas del negocio familiar. "Estoy como encargado y algún día seré el sucesor de mis padres", cuenta. Pedro y María del Mar respiran con alivio y están felices. Durante años, pensaron que Casa Pedro se acabaría con ellos. Su hija mayor es profesora en A Veiga/Vegadeo y su hijo pequeño, Marcos, durante un tiempo, no quiso saber nada del establecimiento hostelero. Nada, porque creció viendo cómo sus padres "no tenían ni vida social ni........
