Óscar Pérez, alcalde de Valdés: "Todo lo que tenemos nosotros lo querrían otros concejos; aquí se vive muy bien"
Entrevista | Óscar Pérez Alcalde de Valdés
Óscar Pérez, alcalde de Valdés: "Todo lo que tenemos nosotros lo querrían otros concejos; aquí se vive muy bien"
"Hemos conseguido más fondos europeos municipales que el resto de municipios del noroccidente juntos; tenemos credibilidad ante los vecinos: cuando proponemos algo, se ve que lo perseguimos"
VÍDEO: Entrevista a Óscar Pérez, alcalde de Valdés
Tras casi siete años en el cargo, el alcalde de Valdés, Óscar Pérez, hace balance de su gestión, repasa sus inicios en política y aborda algunos de los temas más controvertidos de su mandato. Recibe en el despacho de la Alcaldía con la oratoria y el carisma que le caracterizan. Sonriendo incluso ante la adversidad porque la única vía, incluso en tiempos oscuros, "es seguir haciendo camino". Habla con claridad del concejo y sus objetivos y no deja de contestar a ninguna pregunta por comprometida que sea. Socialdemócrata confeso, su ideología primaria no le impide algo: "Quiero ser el alcalde de todos". En próximas fechas, más electorales, propondrá a los afiliados de la agrupación socialista de Valdés volver a ser, por tercera convocatoria electoral consecutiva, candidato a la Alcaldía del concejo que le vio nacer en 1989.
— ¿Cómo se encuentra en la Alcaldía después de casi siete años y dos mandatos políticos?
— Es un tiempo bastante amplio para estar en un cargo de representación institucional. Creo que en ese tiempo se dieron pasos notables al frente en muchas áreas de la gestión del municipio. Están ahí los resultados electorales que los ciudadanos fueron dando a este equipo de gobierno, que se caracteriza por plantear objetivos, muchos de ellos ambiciosos, que parecían difíciles de conseguir para este municipio. Y los estamos viendo salir adelante. Sobre todo, tenemos credibilidad ante los vecinos: cuando proponemos algo, se ve que lo perseguimos. No siempre se consigue porque no hay recetas mágicas, pero en un porcentaje importante sí alcanzamos metas. Y eso es lo que realmente se debe evaluar en un dirigente.
— Usted llegó muy joven a la Alcaldía, ¿qué recuerdos guarda de entonces?
— Gané las elecciones el 26 de mayo de 2019 con 29 años y 364 días. El 27 cumplía 30 y juré el cargo 15 días después. No es que me viese de pequeño en este papel, pero la vida te va llevando. Siempre me interesó la política, especialmente en el ámbito municipal. Veía que en mi municipio se podían hacer cosas que no se estaban haciendo y quería implicarme. Entré directamente como alcalde, sin haber sido concejal, con un proyecto basado en la ilusión y el respaldo de la sociedad.
Perfil, a contraluz, del regidor valdesano. / Miki López
— Sus inicios en la primera línea de la política local estuvieron marcados por tensiones internas en la agrupación socialista valdesana. Hablo de su enfrentamiento con Simón Guardado.
— Fue una entrada intensa en la vida política municipal, desde luego no llegamos sin hacer ruido (risas). Podría decirse que llegamos "como un elefante en una cacharrería". No solo yo, sino el grupo de personas que me acompañaba, un equipo muy compacto. En aquel momento vimos que hacía falta renovar la organización para competir en un escenario electoral complicado. Defendimos ese cambio y conseguimos un 65% de apoyo en las primarias. Eso sí, siempre reconociendo el trabajo de quienes estuvieron antes.
— ¿Mereció la pena aquella crisis interna?
— Sin duda. Las cosas se valoran por lo que se consigue después. Hoy vemos resultados como la Casa de la Infancia, el Bosque-Jardín de la Fonte Baxa o la implantación y ampliación de las escuelas infantiles. Había un respaldo muy importante, ese 65% lo demuestra, y creo que el tiempo ha confirmado que mereció la pena.
Dispuesto a asumir el "desgaste"
— Uno de los temas actuales más polémicos y que tiene sobre la mesa es la depuradora de Trevías. Los vecinos, o una amplia parte, según la parroquia rural y las movilizaciones, rechazan la ubicación propuesta. ¿Qué opina al respecto?
— Hemos logrado atraer una inversión de tres millones de euros y eso es bueno sin duda alguna. En la actualidad se vierten al río Esva aproximadamente 150.000 litros al año de residuos humanos y unos 14 millones de litros de agua con productos del hogar como detergentes, lavavajillas, jabones y un largo etcétera. Desde el punto de vista medioambiental no hay debate. Los estudios técnicos en el entoro de Trevías solo dan una solución legalmente viable pero el Principado está siendo muy proactivo y sigue analizando posibilidades en zona rural aguas abajo a petición de la Parroquia. Mantengamos la prudencia a la espera de sus conclusiones.
— ¿Cómo afronta las críticas en decisiones de este calado?
— Un dirigente no debe escudarse en los vecinos para evitar tomar decisiones. Tiene más información, más acceso a informes técnicos y, por tanto, más responsabilidad. Hay que escuchar a todo el mundo, pero eso no significa que todas las opiniones determinen la decisión final. Gobernar no es quedar bien en el corto plazo, sino hacer lo que se considera correcto.
— Ha vivido varias polémicas que le enfrentaron con vecinos o sectores en estos años. Algunos: el cambio en la organización del carnaval, el nombre del campo de hierba sintética de Barcia, el nuevo destino de los que fueron conserjes de los colegios públicos más grandes y ahora la controversia de la depuradora en Trevías.
— Sí, aproximadamente una cada año y medio, una polémica. Pero creo que el tiempo ha demostrado que las decisiones estaban reflexionadas y tenían un objetivo claro. En todos los casos se ha dado un paso adelante, incluso cuando había controversia social.
—¿De qué se siente más orgulloso?
— Más que de una medida concreta, de una forma de gobernar. Nunca hemos buscado soluciones sencillas a problemas complejos ni nos hemos escondido a la hora de decidir. En términos futbolísticos, cuando hay que tirar el quinto penalti, lo hemos tirado. En cuanto a proyectos, hemos puesto en marcha instalaciones que estaban paralizadas o sin uso: el Museo del Calamar Gigante, la Casa de la Infancia, el centro de empresas…........
