Poesía hecha bronce
Guardo en mis recuerdos la imagen de unos briosos caballos que parecen escapar hacia el infinito. Los sostiene una estructura diagonal de concreto cuyo peso contrasta con la ligereza de los animales. Su ímpetu hace sentir el galope en el aire. Son los cinco potros que Rodrigo Arenas Betancourt, nuestro pequeño Rodin, realizó en 1988 como homenaje al centenario del nacimiento del muy admirado José Eustasio Rivera Salas, a quien con orgullo menciono con sus dos apellidos.
El soneto ‘Los Potros’ es un llamado a la imaginación. Posee una potencia visual extraordinaria que el escultor supo transformar en bronce con ese........
