¿La fiesta en paz?
Lo que se ve se prohíbe; lo que se hace en lo oscurito, no, aunque el maltrato y “sufrimiento” de otros animales sea peor que en las plazas, como ocurre en la mayoría de los rastros y mataderos del país, a donde ya no llega la sensibilidad de las autoridades antitaurinas y sus legisladores trepadores, pues matar y desollar con procedimientos rudimentarios, por decir lo menos, las especies destinadas al abasto público, además de costumbre milenaria y redituable negocio para muchos sectores es requisito indispensable de la cadena alimenticia. Quizá un día sepamos los motivos reales de este acoso gubernamental contra una tradición mexicana hoy debilitada y vulnerable gracias al autorregulado desempeño de los taurinos y al desinterés de sucesivas autoridades.
En su disertación sobre los orígenes de la fiesta en México, el investigador y bibliófilo taurino Salvador García Bolio, señala: “Nuestra tauromaquia es........
