Astillero
Ricardo Salinas Pliego precipitó a Televisión Azteca a una explícita instrumentación política facciosa, ya no para acoplarse a los beneficios de una relación privilegiada, y muy redituable, con los poderes en turno, sino a partir del diferendo con Andrés Manuel López Obrador por no haberle perdonado o disminuido notablemente el pago de adeudos fiscales, a una modalidad de desahogos vengativos en pantalla contra el ex presidente mencionado y la presidenta Sheinbaum, de “periodismo” aún más amarillista e infundado y de abierta maquinación de un proyecto electoral con el citado Salinas Pliego como precandidato presidencial latente o como aspirante a factor decisorio a la hora de esa y otras candidaturas.
No le es natural a Televisión Azteca y conexos la crítica en los términos heroicos o sacrificiales que ahora postulan. Nació como concesión, no sólo en términos jurídicos, desde el poder; en el caso, de Carlos Salinas de Gortari, el presidente de la República que privatizó diversas entidades públicas con........
