Astillero
Luego del muy cantado revés aritmético en San Lázaro con la iniciativa de reforma electoral, la presidenta Sheinbaum ha anunciado la presentación de otra propuesta de modificaciones constitucionales que requiere mayoría calificada para su aprobación.
Llama la atención que el llamado plan B no constituye una continuidad específica de la propuesta de reforma electoral, salvo en el objetivo genérico de reducir privilegios en la clase política. Tampoco se intenta conseguir un resultado disminuido, acotado, en leyes secundarias, sino que se insiste en la vía de la reforma constitucional, que sólo se logrará si se consigue el apoyo del PT y el Verde.
El objetivo del plan B es ambicioso y plausible: reformar y corregir la aplastante realidad en estados y municipios de la corrupción, el despilfarro y la impunidad. Los congresos locales y los ayuntamientos han sido convertidos, en evolución imparable, en botines a repartir por políticos y partidos que de manera sistemática gobiernan........
