La coalición de la invasión
Nada ilustra mejor el estado de la nación que esas colas kilométricas ante los consulados de Senegal, Marruecos o Colombia. En ellas vemos los ejércitos de nuevos españoles —madrileños del Perú, dice Ayuso— que acuden al calor de la última regularización masiva de inmigrantes. Nos anuncian que son medio millón, pero después, reagrupación familiar mediante, serán muchos más quienes accedan a la nacionalidad.
Las televisiones muestran que la apertura del proceso de solicitudes colapsa las oficinas públicas. Es una invasión de BOE, legalizada en las moquetas del bipartidismo, homologada por sindicatos y patronal y bendecida por la Conferencia Episcopal. Es la coalición de la invasión que aplasta a los españoles más humildes que no entienden de tablas de Excel ni de pensiones que nunca llegarán. Son los hijos de los trabajadores que viajan en autobús y, como los de la ruta Huelva-Lepe, encuentran la violencia importada de otras latitudes.
Pero no permitamos que casos aislados empañen la fiesta del consenso. Todos tienen sus razones y en La........
