El jodido Rufián
En 2015, Gabriel Rufián dijo que abandonaría el Congreso de los Diputados en 18 meses. Más de una década después, tras un golpe de Estado indultado y amnistiado por Sánchez, el Castelar de Santako sigue atornillado a su escaño y se perfila como la gran esperanza izquierdista plurinacional. Esa circunstancia, la de atesorar un acta de diputado, le permitió desplegar su oratoria la semana pasada. Una elocuencia de barra de bar, una zafiedad que hace las delicias de muchos. Sus palabras, proferidas mientras blandía las diligencias que señalan una conducta, como mínimo codiciosa de ZP, fueron las siguientes:
«Yo hoy estoy, reconozco, estoy jodido. No sé si ustedes están fastidiados. 88 páginas. 88. Tráfico de influencias, organización criminal, blanqueo de capitales. Yo reconozco que........
