Todo es merma
Se dice, y todo apunta a que será así, que esta generación de jóvenes será la primera de la historia que viva materialmente peor que sus padres. Parece título de legitimidad suficiente para una revolución y a ello se agarran los mayores, que confían en que la juventud cambie las cosas. Esta esperanza late incluso en el ánimo de las personas menos optimistas y progresistas.
Confiamos en los jóvenes, aunque su panorama no es alentador. Primero, porque pesan poco demográficamente y aun pesarán menos con las oleadas de inmigración; segundo, porque hay sospechas de que el empeoramiento generacional no acaba en el salario y la vivienda.
Hace unas semanas, tuvo cierto eco la intervención en el Senado de los EE.UU de un........
