Orbán
El hijo de Soros celebró la derrota de Orban como una «liberación» de Hungría y el final de la «injerencia» internacional. Que un Soros hable de injerencia extranjera dice bastante del punto en el que estamos, y también del disfraz que toma el globalismo estos días.
Porque a Orban se le acusaba de ser marioneta de Putin y de Trump y Netanyahu. Lo primero, la derecha liberal o institucional; lo segundo, la derecha demencial, al servicio de la primera.
Orban era el gran enemigo de la oligarquía de Bruselas, que prometía dinero a los húngaros si votaban a su rival, y fue también el gran coco de los politólogos que tenemos por castigo por encarnar la «democracia iliberal» y el «autoritarismo competitivo», que,........
