La torrija
Fui al horno de mi calle, desierta calle en Semana Santa en la que solo había un señor hablando por el móvil, y hablaba en catalán (el uso social conseguido en Madrid). Entré y la panadera mostraba signos de agotamiento. Pedí una barra, una cookie y una torrija (austeridad siempre) y vi que la torrija me la tenía ya preparada en un táper, como envuelta en su estuche. «Es que se las llevan todas». Y no solo eso: se había agotado el pan de hacerlas en casa.
Me llevé una decepción cateta cuando me enteré de que las torrijas no eran solo de aquí. Son las french toasts (pero hasta la tortilla francesa pensaba yo que era española…). Aunque no es exactamente lo mismo. La torrija debe de tener ese aspecto de filete empanado que te hacía tu madre. Tiene que tener algo de trampantojo culinario y que le queden bien unos pimientitos.
Todo lo sabemos ya sobre ella:........
