El estado de la microbiota
Tras los archivos de Epstein estaría, nos dicen, lo demoníaco de nuestras élites. Lo demoníaco nunca está en las élites rusas ni chinas y tampoco, por no sé qué zigzag luciferino, en las élites de aquí, por ejemplo en los CEOs del mundo mediático y editorial. Satán, por lo que sea, no está ni en lo muy lejano ni en lo muy cercano.
Los archivos de Epstein, si se fijan, son insondables. Nunca estarán del todo desclasificados, nunca se conocerán de manera completa, serán siempre un agujero oscuro abierto a la conspiración. Y como nadie va a leerse los millones de emails, ni siquiera unos cuantos miles de emails, nos vamos a ir arreglando con lo que digan los tuits, siempre escandalosísimos, siempre con círculos satánicos, devoración de bebés, canibalismo…
Es habitual ver que sobre esos tuits alguien pregunta:........
