Carta a Albares. Grandes, los presos saharauis
El ministro de Exteriores debería ser más humilde. Se pavonea de defender los derechos humanos, incluso de recriminar a otros países sus errores, y no es capaz de cumplir con su obligación de defensa del pueblo saharaui. Todo lo contrario.
El pueblo saharaui también está en el mundo y también tiene derechos, y cuenta mucho para nosotros. Esos presos condenados en juicios amañados tienen que estar en libertad.
Excmo. Sr. ministro de Asuntos Exteriores,
Unión Europea y Cooperación
Plaza de la Provincia
Madrid, 20 de abril de 2026
Asunto: Grandes, los presos saharauis
Fue una traición entregar a los saharauis a otros países, arrebatándoles el derecho a decidir su futuro. Fue indigno e ilegal retirarles además la nacionalidad española, cerrándoles la posibilidad de escapar al genocidio marroquí. Fue bochornoso y cruel negar el asilo a un grupo de cuarenta saharauis mientras se concede a venezolanos y ucranianos por decenas de miles. Durante 50 años ha sido cobarde no querer saber nada del “encargo sagrado de promover el bienestar de los saharauis” -obligación inherente a la potencia administradora del territorio-, echando balones fuera y eludiendo su responsabilidad. Durante los últimos 4 años, además, es una ignominia desoír el derecho internacional apoyando la anexión de ese territorio que quiere ser libre y que Vds. ayudaron y ayudan a aplastar. ¿Qué hay detrás de todo eso? ¿Cómo puede el Gobierno plantar cara -en una cierta medida- a grandes y poderosos tiranos mientras se esmera en no contradecir la voluntad de Marruecos en lo más mínimo?
Se preocupa........
