Venezuela: que los escombros no tapen la realidad
Las imágenes de la destrucción, las cifras de muertos y heridos y los testimonios de quienes han perdido a personas allegadas o su vivienda tocan la fibra sensible y mueven a la lástima y la compasión. Más cuando se difunden de forma masiva y sensacionalista por parte de muchos medios, buscando alimentar emociones que aumenten la audiencia.
Iñaki Etaio – Internacionalista
De forma paralela, desde medios y vocerías de gobiernos se canalizan profusamente ciertos mensajes y se ocultan deliberadamente otros. Por un lado, se traslada la idea de que Venezuela es un país atrasado, que no tiene recursos para hacer frente a las consecuencias del terremoto. Un país sin apenas medios para rescatar a las personas atrapadas bajo los escombros, con un sistema sanitario colapsado y con unas frágiles infraestructuras y servicios públicos que han quedado ampliamente desbordados. Un Estado débil, incapaz. En esencia, el Estado venezolano sería un Estado fallido, tal y como presentan al Estado cubano desde el gobierno de EEUU. Un Estado fallido debido a un gobierno chavista que durante años ha llevado al país a esta situación. Es más, desde algún medio reaccionario se enfatiza que “las viviendas sociales de Hugo Chávez se desploman“… Esta tragedia de origen natural también da pié a seguir presentando al chavismo como el origen de los males en Venezuela.
Frente a ese chavismo incapaz emerge la ayuda de los Estados “solidarios“. Gobiernos de derecha y ultraderecha, enemigos acérrimos de cualquier proceso de transformación........
