El CIS: cocina de encuestas
Las dos urnas, durante uno de los últimos procesos electorales celebrados. / Europa Press
El debate sobre la fiabilidad de las encuestas electorales en España ha cobrado una intensidad inusual en los últimos años, con un foco particular en el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y su presidente, José Félix Tezanos, miembro del PSOE.
A medida que se acumulan procesos electorales, también lo hacen las evidencias de desviaciones entre las predicciones y los resultados reales, lo que ha alimentado críticas políticas, dudas metodológicas y un creciente escepticismo ciudadano hacia las herramientas demoscópicas en general, además, bajo mi punto de vista cuando menos un claro engaño a la ciudadanía.
El CIS, organismo público hoy dependiente del Gobierno de Sánchez, ha sido históricamente una referencia en el análisis de la opinión pública en España. Durante décadas, sus barómetros han servido como termómetro social más allá de lo estrictamente electoral, abordando cuestiones económicas, culturales y sociales. Sin embargo, desde la llegada de Tezanos en 2018, coincidiendo con el acceso al poder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), su papel ha sido objeto de una creciente controversia. El hecho de que su presidente haya tenido vinculación previa con el PSOE ha sido señalado por la oposición como un posible conflicto de interés. A pesar de ello, conviene subrayar que no existe ninguna resolución judicial que haya acreditado manipulación deliberada de los datos por parte del organismo.
Más allá del debate político, los números muestran una realidad difícil de ignorar. En las elecciones generales........
