A propósito de Massip, Amorós, las niñas y la Festa
Así ha sido La Vespra del Misteri d'Elx
Quisiera salir al paso del artículo publicado en este mismo medio por Antonio Amorós, en respuesta a las reflexiones de Francesc Massip en «La Festa assetjada per la ignorància», donde denuncia la presión que determinado sector ejerce sobre la Festa para eliminar la multisecular tradición de que los papeles infantiles sean interpretados por varones e incorporar en ellos a niñas.
La pretensión de este artículo no es desarrollar aquí la fundamentación intelectual, cultural y antropológica necesaria para abordar con rigor esta cuestión. Esa fundamentación, soslayada y minusvalorada por algunos, la reservo para otro momento, pues cualquier debate serio exige comprender aquello sobre lo que se pretende intervenir y no abordarlo únicamente desde el activismo social.
El objeto de estas líneas es, por tanto, exponer la desenfocada perspectiva desde la que, a mi juicio, se está leyendo esta tradición y el riesgo de interpretarla desde categorías ideológicas y sociopolíticas contemporáneas, en lugar de comprenderla desde su propia realidad histórica, cultural, litúrgica y patrimonial.
Hace unos meses, una agrupación feminista concreta inició una campaña bajo el lema «La discriminació no és patrimoni de la humanitat», presentándola como abanderada del progreso social, la justicia y la igualdad. Mediante pancartas y pegatinas por la ciudad, denuncias ante la Generalitat y el Ministerio y cartas acusatorias dirigidas al Patronato, se pretendió trasladar una pretendida verdad absoluta sobre esta cuestión que, por su complejidad, debería ser objeto de conocimiento, estudio y reflexión.
Bajo esta campaña se ha pretendido transmitir que la celebración actual del Misteri comportaría la perpetuación de una situación de discriminación de la mujer por el mero hecho de conservar uno de los elementos esenciales que históricamente definen su identidad cultural y que, por tanto, esta tradición debe transformarse para hacer justicia a la mujer y evitar cualquier forma de discriminación.
Sin embargo, a tenor de cómo se ha desarrollado este debate público y de mi propia experiencia en el diálogo sobre el mismo, lo que se evidencia no es una actitud reflexiva, sino un empeño intransigente en transformar nuestra tradición histórica a partir de una lectura del Misteri reducida, en buena medida, a términos de estructura sociopolítica. Una interpretación que desnaturaliza la Festa al juzgarla exclusivamente desde categorías contemporáneas de poder, igualdad, representación o discriminación, sin atender suficientemente a su naturaleza histórica, cultural, litúrgica y patrimonial.
En medio de este contexto, Massip, uno de los mayores expertos en teatro medieval, interviene alarmado en nuestra prensa local desde Cataluña para defender la Festa y reivindicar la necesidad de protegerla como legado cultural frente a los embates ideológicos que amenazan con desvirtuar uno de sus elementos esenciales, señalando........
