El Rajoy andaluz
08 de abril 2026 - 03:07
Nada que venga de Ayuso puede leerse sin pensar qué hay detrás. Incluso si lo hacemos desde la mirada de un compañero de partido como Juanma Moreno: porque nada en el PP de Madrid se improvisa sin que mueva los hilos Miguel Ángel Rodríguez (MAR) y porque quien hoy se presenta como un valioso aliado mañana puede transmutar en rival a abatir.
Después de Extremadura, Aragón y Castilla y León, la política nacional se lee ahora en clave andaluza. Y no sin distracciones. Desde el impacto de procesos judiciales tan mediáticos como el caso Kitchen y el caso Ábalos hasta el anticipo de posibles relevos de liderazgo donde dos barones como Ayuso y Moreno representan formas muy alejadas de entender gobierno y oposición. El ala dura de Madrid y el ala moderada de Sevilla. ¿Cuál conviene ante el horizonte del 17M? ¿Y después?
Aquí entra la ocurrencia (maliciosa) de Isabel Díaz Ayuso. Bautizar al presidente de la Junta como “el Rajoy andaluz”, cuando desde su propio equipo de campaña ya han advertido que quieren unas elecciones en clave autonómica sin interferencias de los líderes nacionales, parece una provocación. Más aún cuando la gran pregunta ante la cita electoral de mayo en nuestra comunidad, sujeta por supuesto a que María Jesús Montero se dé el batacazo que las encuestas (propias y ajenas) vaticinan para los socialistas, no es si Juanma Moreno conservará su sillón en San Telmo sino cuánto tendrá que ceder ante Vox.
Ni toca ni interesa pero, una vez más, el PP de Madrid se cuela en una batalla que no es la suya para sentar las bases de una hoja de ruta que se está calculando de forma minuciosa a medio plazo. Caiga quien caiga y empezando, sí así lo dictan las circunstancias, por Núñez Feijóo.
Pocas decisiones en la esfera pública se escapan hoy del tacticismo partidista. Sin importar si estamos o no en periodo electoral y queriendo olvidar que no hay recetas replicables sin aplicar el tempus y contexto que impone cada territorio. Lo que importa es la gestión del relato; estrategia y comunicación. Justo de eso va la irrupción de Ayuso en la precampaña andaluza y justo de eso va la camiseta que el presidente del Gobierno se puso este lunes con el número 22. Con media hora de adelanto, Pedro Sánchez se marcó un Donald Trump, anunciando en redes sociales que España alcanzaba los 22 millones de empleados. La cifra en sí tiene letra pequeña pero la polémica va más allá: tiene que ver con el efectismo y la superficialidad que impone la nueva-vieja política.
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