Mucho ruido para pocas nueces: eliminación de barreras burocráticas
El sistema de eliminación de barreras burocráticas del Indecopi es un sistema celebrado y que ha recibido mucha atención, de parte de instituciones relevantes de la sociedad civil y políticos. Esto está, en alguna medida, justificado: su labor es importante y los técnicos que conforman la CEB (primera instancia), organismos regionales y la Sala (segunda instancia) son de primer nivel. Que su esfuerzo sea noble y que ellos sean muy capaces no debería, sin embargo, obviar el hecho de que sus resultados son pobres -lo cual está, posiblemente, estructuralmente determinado (es decir, no depende de la pertinencia y eficacia de sus esfuerzos, sino de incentivos del sistema que ellos no controlan).
Algo similar ocurrió en la Era Reagan, cuando se implementó -por primera vez- el análisis de calidad regulatoria (análisis costo-beneficio) como criterio de decisión de las agencias, mediante la Orden Ejecutiva 12291, de 1981. Reagan convocó a excelentes economistas liberales y aplicaron una herramienta que prometía mucho, pero el sistema no funcionó. Lo dijeron los propios involucrados, como Yandle que describió que este esfuerzo no llevó a la eliminación de ninguna “agency” (organismo regulatorio), ni redujo de forma significativa la regulación en ningún mercado. En el caso del Indecopi, sin embargo, sí tenemos titulares rimbombantes que dicen “Indecopi eliminó barreras burocráticas por S/429 millones en el 2025” (Gestión, 14 de octubre de 2026).
Pongamos a prueba la eficacia e impacto social real de la labor del Indecopi:
El volumen viene del conteo individual de requisitos de municipalidades. Del volumen de barreras identificadas entre 2018 y 2025, 88% responde a........
