Águedas: lo que quedó
Para quienes no se hayan enterado, el jueves se celebró el Día de las Águedas. La festividad quedó anegada por un récord histórico de lluvias ... para un día de febrero en Salamanca, por las alertas en algunos pueblos de la provincia tras la conversión de arroyos en auténticos ríos que amenazaron viviendas y cortaron carreteras. Teníamos los ojos puestos en el caudal del Tormes, del Zurguén y de tantos regatos desbordados que corrían sin respetar su cauce. Mientras tanto, una treintena de valientes defendía bajo el chaparrón la tradición de las Águedas. Llevaron el folclore salmantino hasta el mismo corazón de la ciudad: el salón de recepciones del Ayuntamiento.
Bajo los paraguas y entre carreras para buscar refugio, muy pocos repararon en las mujeres y hombres vestidos con las galas charras, ni en los tamborileros que despertaron los sones tradicionales de esta tierra. La cortina de lluvia tapó la tradición. Apenas fueron noticia. El alcalde ni siquiera fue quien entregó la vara de mando a las mayordomas. La ciudad y su entorno ya no se paralizaron por el «efecto Águedas» como hace unas décadas, cuando........
