El regreso de la historia
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CompartirRecordemos que cuando Gorbachov derrumbó el Muro de Berlín, apareció el señor Fukuyama, un tío listo de Chicago, y vino a decir que la película ... de la Historia había encontrado el final perfecto. Un final propio de una película de Frank Capra, que era un optimista patológico y aficionado a esa cursilería abrigada, que tanto le ponía a Ortega. La Guerra Fría agonizaba y la probabilidad de una guerra nuclear se había reducido a bajo cero, por exagerar un poco.
Todos los analistas políticos y sociológicos de la época escribieron que por fin el mundo podría dedicarse tranquilamente a la producción, al comercio y al fútbol, ya que el crepúsculo de las ideologías de don Gonzalo Fernández de la Mora felizmente iluminaba el horizonte. La democracia y el libre comercio, liberados por fin de la amenaza de la pólvora, iban a ser las bases de un nuevo orden que llevaría al mundo hacia su civilización definitiva.
Las bibliotecas desempolvaron el libro de Erasmo de Róterdam, no «El elogio de la locura», aunque siempre venga bien darle un buen repaso, sino el «Querela pacis», donde nos dice que........
