Los fontaneros se ríen de la Inteligencia Artificial
Un fontanero en plena faena. / Noe Parga
Los fontaneros están de moda. No lo digo por Leire Díez, la fontanera del PSOE, ni por Super Mario, el clásico personaje de los videojuegos ahora llevado al cine que tanto le gusta al pequeño de la casa —debe de ser porque comparten nombre—, sino por los profesionales de la fontanería de verdad. Quien tiene un amigo fontanero tiene un tesoro, se lo aseguro. Hace unos días detectamos una filtración en el patio de casa, dimos parte al seguro y este nos envió a un fontanero. Un chico joven, fornido, muy amable, que, una vez inspeccionada la avería —que previamente había destapado mi suegro, que es un crack—, me soltó: «Hay que picar en la cocina, desde aquí no puedo trabajar».
Se nos vino el mundo abajo. «¿En la cocina?», le pregunté. Me lo confirmó con un leve gesto de asentimiento y una mirada de «es lo que hay, lo siento». Volvió al cabo de unos días con las herramientas y se puso manos a la........
