La crisis que no era una crisis
La crisis que no era una crisis | //@A2C_ILUSTRACIONS
Hoy mi hermana cumple cuarenta años. Lo digo así, de entrada, porque me parece una coincidencia demasiado buena como para no aprovecharla. Justo el día en que se publique este texto, ella estará entrando oficialmente en esa década a la que tanta gente mira como si fuese una montaña rusa emocional: de un lado la juventud; del otro las cremas caras, las cervicales y las frases tipo «yo antes salía un jueves».
La famosa crisis de los cuarenta tiene muy buena prensa. «Los 40 son los nuevos 30». O mala, según se mire. Se ha convertido casi en un género propio: alguien cumple años, se mira al espejo, se compra una moto, se apunta a crossfit, se corta el flequillo o decide que necesita «reencontrarse». Como si reencontrarse fuese una actividad que pudiésemos reservar en una........
