La ilusión de la transferencia de riesgos
Esta semana participé en un conversatorio sobre sistemas de entrega de obras y transferencia de riesgos. En apariencia, un tema técnico. En el fondo, una pregunta mucho más incómoda: ¿Cómo el Estado peruano entiende —o no— la ejecución de sus propios proyectos? Salí con una sensación clara y difícil de ignorar; estamos hablando mejor de los problemas… sin necesariamente estar resolviéndolos. El punto de partida es relevante. La Ley N.º 32069 marca un giro importante en la contratación pública; deja atrás el enfoque procedimental y apuesta por gestión de resultados, valor por dinero y asignación eficiente de riesgos. Un rediseño ambicioso. Porque de esa decisión depende casi todo: quién asume responsabilidades, cómo se estructura el contrato, cómo se distribuyen los riesgos, cómo se evalúan las ofertas y, en el fondo, cómo se organiza el proyecto desde el inicio. En términos simples, el sistema de entrega define quién diseña, quién construye y cómo esas piezas —que en el Perú rara vez encajan bien—........
