Todavía no sentimos la crisis por Ormuz
Cuando Donald Trump ordenó bombardear instalaciones iraníes, mucha gente asumió que el conflicto terminaría rápido. Desde entonces, el mundo ha observado el cierre del estrecho de Ormuz como si se tratara de una crisis pasajera. El precio del petróleo sube, los mercados tiemblan unos días y luego parecen recuperar cierta calma. Esa aparente normalidad ha generado la sensación de que el problema terminará pronto. Pero esa calma depende de reservas acumuladas y de la propia lentitud del sistema logístico mundial. El combustible que todavía seguimos consumiendo salió del Golfo antes del cierre. Por eso, el golpe completo aún no termina de sentirse. El estrecho de Ormuz no es cualquier ruta marítima. Por allí transitaba cerca del 20% del petróleo que consume el planeta. Aun así, en las bolsas todavía actúan como si la reapertura fuera cuestión de días. Pero, mientras el mercado intenta convencerse de........
