Irán: más que una Guerra
Cuando Estados Unidos e Israel atacaron Irán en febrero de 2026, la lectura fue un episodio entre dos países que se detestan por décadas, un escenario conocido y un resultado predecible. Pero lo que ocurrió fue la activación de una arquitectura de intereses convergentes cuyos resultados benefician a China y Rusia. Se activaron dos vectores paralelos. Una guerra energética en el Estrecho de Ormuz, por el que pasa el 20 % del petróleo mundial, cerrado para Occidente, pero no para China. Seguimiento de buques en tiempo real muestra el tráfico de barcos con bandera iraní y china. Sin acuerdos explícitos ni rastros diplomáticos, los flujos favorecen a China. El barril de petróleo, superando los 126 dólares, representa decenas de millones diarios para Rusia gracias al levantamiento temporal de sanciones de la administración Trump, para calmar los mercados. La guerra subsidia la economía de Putin. El segundo vector transcurre bajo tierra. Existe una cadena donde........
